AeroGuard. La protección adquiere una nueva forma.

DE LA INTUICIÓN QUE CAMBIÓ MOTOGP A UN DISEÑO MOLDEADO POR EL AIRE.

Hay innovaciones que nacen para resolver un problema. Y que, con el tiempo, acaban cambiando las reglas.

En 2006, un grave accidente entre Sete Gibernau y Loris Capirossi durante el Gran Premio de Catalunya puso de manifiesto un riesgo hasta entonces infravalorado: el accionamiento accidental de la maneta del freno delantero tras el contacto entre dos motos.
De aquel episodio nació una intuición de Rizoma: ProGuard, un sistema diseñado para proteger la maneta del freno y contribuir a la seguridad del piloto.
Una solución que encontró su lugar en la competición y anticipó un cambio importante. En 2012, los sistemas de protección de la maneta del freno pasaron a ser obligatorios en MotoGP.

Veinte años después, esa misma idea sigue evolucionando.
Nace AeroGuard.

Diseñado por el aire.

Con AeroGuard, Rizoma reinterpreta el concepto de protección a través de una nueva visión aerodinámica.

La geometría de la punta guía el flujo de aire hacia arriba, lejos de la maneta y de la mano del piloto, mientras que una salida lateral lo dirige hacia el exterior. Las cavidades internas con acabado brillante y unas aletas específicas contribuyen a reducir las turbulencias.

El aire ya no es solo un elemento al que oponerse. Se convierte en parte del proceso de diseño, dando forma a las superficies, las proporciones y la identidad del producto.

Protección sin compromisos.

La seguridad sigue siendo el punto de partida.

AeroGuard mantiene la función esencial de ProGuard e integra una punta de tecnopolímero con un punto de rotura programado, diseñada para ceder de forma controlada en caso de impacto violento.

La precisión también está presente en el ajuste. Un sistema esférico interno permite adaptar la inclinación respecto al manillar, mientras que el dentado de la punta, con incrementos de 5 mm, permite optimizar la distancia a la maneta del freno.

El aluminio mecanizado a partir de bloque mediante CNC, el aluminio fundido a presión y el tecnopolímero moldeado por inyección se combinan en una construcción en la que cada material cumple una función precisa.

El resultado es un elemento técnico que no se limita a proteger, sino que se integra en el lenguaje estético de la moto.

ProGuard contribuyó a redefinir los estándares de seguridad en pista.
AeroGuard recoge su legado y lleva esa misma intuición hacia nuevas posibilidades de diseño.
Porque innovar no significa solo crear algo nuevo. Significa seguir perfeccionando aquello que ya cambió las reglas del juego.

AEROGUARD, SHAPED BY THE WIND.